viernes, 17 de diciembre de 2010

CAPITULO II


Abi llegó a las tres en punto, se notaba que estaba ansiosa.
-         ¡Los tres están para morirse! – me dijo mordiéndose el labio – pero uno está prohibido, Leo, que es para Mave – añadió con cara seria.
Insistí en que yo ya tengo novio y que solo iba a ir allí para hacer lo que tenía que hacer.
-         Eres muy tonta, Martín no te trata como es debido, se la pasa babeando por cualquier chica ¡y frente a vos!, hazme caso, el no vale la pena.
No supe que responder, porque muy dentro de mí sabía que tenía razón, y ya estoy harta de pedirle que no les mire “los pantalones” a otras chicas, sin embargo él es muy bueno como para ponerle el cuerno.
Cuando llegamos ya estaban todos. Abi se abalanzó sobre un chico, que creo es el guitarrista. Mientras él la tenía a upa el morochito se les tiró encima y ella les dio una sarta de besos. Está de más decir que no se veían hace mucho y tiempo. Una chica de cabello ondulado, el cual presumo que está teñido en un tono dulce de leche, me saludó muy amable y se presentó.
-         Me llamo Mavel, pero dime Mave, yo soy la tecladista y vos sos la cantante, es decir, nuestra cantante ¿no? – me miró fijo como esperando una respuesta inteligente.
-         Si, Soledad… Sole me llamo…
Entonces me presentó a los chicos mientras Abi se dejó caer en un silloncito que había por ahí.
El guitarrista es un chico apuesto, de ojos azules y cabello oscuro; el dj es de cabello castaño y una sonrisa contagiosa; y el baterista es un bombonazo rubio de ojos verdes. No se puede decir que tienen unos cuerpos magníficos, pero tienen lo suyo…
Me intimida ser la más chica del grupo… Abi tiene 16; Mave también; Maxi, el guitarrista, tiene 17; Leandro, el dj, también; y Nahuel, el baterista, tiene 16 años. Yo en cambio, tengo 15, trágame tierra…
El ensayo salió bien. Probamos con canciones ya conocidas, por supuesto. Son todos muy simpáticos y no me costó entrar en confianza, entonces creo que la voz me salió bien, porque “ya soy parte del grupo”, dijeron…
Mave es una chica muy dulce, igual que el tono de su cabellera, que curioso. Le gusta el ballet, entonces le conté que yo también bailaba cuando era pequeña y probamos a ver si todavía nos salían los pasos. Realmente es muy buena bailarina. Los chicos se reían de nuestras rutinas y Maxi y Mave se la pasaban peleando, pero a últimas terminaban abrazados…
La casa de Nahuel es muy grande y bonita, hasta tiene piscina. Veo que él es un poco como yo, ni mucho ni poco. Dedicamos una hora y media a ensayar y otras dos horas a conocernos mientras tomamos tereré.
Esta primavera resultó ser muy calurosa y Abi lo sufre mucho, se le ponen las mejillas coloradas y cuando caminábamos a mi casa de regreso, unos chicos se burlaron de ella… Y luego empezaron a gritar y a tirar besos como los babosos que son. Que asco, si al menos fueran lindos… 

EL CORAZON NO OLVIDA

CAPITULO I


         A veces me siento una sombra. Como si nadie supiese que existo. No hay drama en mi vida, ni soy buena para hacer sociales.
Tengo dos amigas: Caren y Belén. Caren es muy atrevida y a veces malvada, está de más decir que eso le trae muchos problemas. Belén, en cambio, es incluso más pacífica que yo, pero cuando se enoja es como si pasara un terrible tsunami por la ciudad. Creo que en una escala yo siempre estoy en el medio: ni mucho ni poco. Además así me gusta hacer las cosas, exactamente lo justo y necesario.
Desde primer año que los recreos eran un “ritual” para nosotras, siempre juntas de acá para allá, pero desde que Martín entró en mi vida ya no es así. Últimamente me he estado arrepintiendo de haberle propuesto noviazgo. Si, el cobarde quería que yo se lo pidiera.
Le molesta la presencia de mis amigas y a mis amigas la de él. Ya no sé en que bando quedarme y la situación se pone cada vez más difícil, y él cada vez más insoportable. Su hermosa personalidad era lo único rescatable, pero su orgullo le pesa más que cualquier cosa. Y su ego es el más grande que nunca había visto.
Era de mañana. Estábamos en clase cuando sentí la vibración del celular en mi bolsillo de la campera. Lo que se explicaba era un tema nuevo y si pedía ir al baño le perdería el hilo por completo, y soy muy cabeza dura para las matemáticas. Las odio con toda mi alma. Recién a la salida me acordé del mensaje no leído, y en cuanto lo hice puse el grito en el cielo y me puse a bailar de alegría.
-         ¡Hoy es la primera junta de la banda! – grité.
-         ¡Qué bueno! – dijo Belén con toda emoción.
Ella siempre se alegra de las cosas buenas que pasan a su alrededor, es divina, aunque a veces sus ataques de alegría son vergonzosos.
-         Dios mío, qué fantástico – dijo Caren con un tono totalmente falso.
Nunca me interesa lo que ella dice porque gran parte de ellas son mentira. Le encanta sobresalir de esa manera, pero no percibe que todo el mundo se da cuanta de sus engaños.
Volviendo al mensaje, Abi, cuyo nombre en realidad es Abril, tiene una amiga que toca el teclado, esa chica tiene un primo que toca increíble la guitarra eléctrica, lo digo porque oí una grabación, y su primo tiene un amigo que es dj, y éste tiene un amigo que toca la batería. Abi toca la guitarra criolla y según unas cuantas opiniones yo canto bien, aunque no tengo una voz angelical. Me da tanta vergüenza que canto así no más y si canto sin presiones lo hago demasiado fuerte. Mi hermano me apoya en ese sentido pero mi mamá dice que por mi tono de voz voy a hacer que estallen los vidrios.