jueves, 29 de diciembre de 2011

CAPITULO XV


Bajamos despacio, como si no quisiéramos hacer ruido. Lo primero que vi fue las muñecas de porcelana que Clara con tanto amor había hecho para Luján, destrozadas y esparcidas sobre el suelo.
Maxi se fue acercando a su madre que estaba recostada boca abajo en el sillón de dos cuerpos.
-         Mamá… - Dijo bajito.
No hubo respuesta.
-         Mamá… - Dijo esta vez con tono de preocupación.
-         Llévame a mi cuarto, llévame que no puedo… - Rogó.
Maxi la tomó entre sus brazos como a un niño y desapareció por el pasillo.
Nuevamente me sentí una intrusa, pero de igual manera no quería irme, así que lo seguí. Clara estaba recostada en la cama matrimonial, mientras una lágrima rueda indeseablemente por su mejilla. Me acerqué a la cama y pude notar un gran moretón del lado izquierdo de su rostro.
-         ¿Necesitas que te ayude en algo? Pedime, va a ser raro que llegue tan temprano a casa.
Se perfectamente que lo último que quiere es que sienta pena por él y Clara. Maxi me sonrió, tomó una pomada verde de la mesa de luz y se la frotó suavemente sobre el moretón hinchado.
-         Necesita descansar. – Dijo pasando su mano por su cabeza desnuda y le besó la frente luego de corroborar que estuviese dormida.
-         ¿Me prepararías mate? – Me preguntó mientras me tomaba la mano.
-         Si, ¿estás seguro de que va a estar bien?
Miró a Clara.
-         Veremos luego, vamos.
Se levantó rápidamente y me esperó en el marco de la puerta para luego dejarla entre abierta.
Al llegar al living, junto al cementerio de muñecas, lanzó un gran suspiro y bajó los hombros, tomando una postura desgana. Al parecer la frustración era muy grande en él. Por ellas debe haber gritado Clara, al ver como su cruel marido destrozaba esos pedacitos de su corazón. Le ayudé a juntar las piezas más grandes para luego arrojarlas a la basura. Luego puse a calentar el agua y a cambiar la yerba al mate, obviamente frío, ya que no me dejó siquiera tomar la pala para juntar los restos de porcelana.
Tomé el primer mate, y mientras lo hacía, él guardaba la palita y el escobillón. Se apoyó en la mesada, junto a mí, para recibir el mate, mirando siempre a la pared.
-         Disculpame. – Me dijo entregándomelo. – Es la primera vez que pasa cuando hay visitas.
No podía quitarle los ojos de encima, sus ojos azules eran prácticamente celestes, tan claros.
-         No es tu culpa.- Dije a modo de aliento. - ¿Tenés ganas de contarme, de hablar, o preferís que me quede callada? – Pregunté.
Me miró con sus ojos llenos de furia contenida.
-         Vos sabes guardar bien los secretos. No quiero que pienses cosas que o son, mejor vamos al living y te cuento.
Accedí y llevé el mate y la pava nuevamente a la mesa ratona. Se desparramó en el sillón y me miraba de vez en cuando, sin decir nada.
-         Si tenés algo que preguntar hacelo porque me cuesta mucho empezar.
¿Algo que preguntar? ¿Preguntas? Y no se mira ¿Empiezo por la 331 o por la primera?
-         ¿Por qué no bajaste a defenderla? Digo, es tu vieja. – Me llevé la bombilla a la boca.
Tardó en contestar, seguramente formulaba una respuesta.
-         Antes lo hacía, fueron dos o tres veces, y los resultados fueron peores. Clara me pidió que no me metiera más y así lo hice, por miedo. – Dijo con vergüenza.
-         ¿Miedo? ¿A qué?
Sus ojos me miraron desde aquel precipicio en el que se encontraban sumidos.
-         Cuando era chico, también me pegaba. Mi vieja solía encerrarme en su habitación pero cuando quedaba rendida él iba por mí. Cuando se fue de casa dejó de pegarme. – Se llevó las rodillas al pecho. – Siempre tenía algún motivo para pegarnos, por más insignificante que fuera el error.
-         ¿Y por qué no lo denuncian? – Pregunté conmovida y el echó una sonrisa de mala gana.
-         Él tiene el poder, él tiene el dinero, el maneja todo. Si lo denunciáramos se las ingeniaría para que Clara no reciba tratamiento. No tendría piedad con nosotros y está más que claro que preso no va a estar.
Mi pregunta resultó ser estúpida.
-         ¿Y vas a permitir que los siga maltratando?
-         Ya no se qué hacer… - Me dijo casi quebrado.
Dejé el mate sobre la mesa ratona, me acerqué y lo abrasé de rodillas sobre el sillón. Apoyó su cabeza en mi hombro, le besé el cuello y froté tiernamente mi mejilla sobre su cabello.
-         Hace ya cinco años que soportamos esto – suspiró en medio del llanto disimulado – y no termina nunca. – Dijo resignado.
-         Dale un poco más de tiempo, yo te ayudaré a encontrar la solución. – Aunque no se me ocurra ninguna.
-         Lo único que me preocupa es mi vieja. Cualquier tratamiento que le den no va a avanzar lo suficiente si él la hace sufrir de esa manera.
Se dio un pequeño silencio que nos hizo poner en los zapatos de Clara.
-         Su cuarto ya parece una farmacia. – Dijo agregándole algo de humor.
Su sonrisa es bonita aun en la adversidad. –me tomó por los hombros y me llevó a su pecho, arropándome como un pichón.
-         Te agradecería que te quedes hasta que despierte, si podés, así tengo más humor para darle.
Asentí.
-         ¿Cómo suele levantarse? ¿Cómo sigue con su vida después de esto? – Pregunté intrigada por la fortaleza de Clara.
-         Tiene dos días de mudez y luego vuelve a la vida normal, se le olvida todo lo sucedido o lo finge. De todas maneras, Claudio no vuelve a molestarnos en uno o dos meses. Por lo general es así.
Lo miré instigándolo a más.
-         ¿Y yo? Yo no pincho ni corto y eso me da bronca, solo sirvo para hacerla lo más feliz que pueda mientras no esté con él.
Satisfecha con la explicación y su ternura le señalé el control de la tv para salir del pozo depresivo.
La hora se nos fue en programas de chimentos y largos besos dulces que trajeron las pequeñas sonrisas que hacían falta. Él suspiraba y yo sentía que debía sentirme mortificada por lo sucedido, como si estuviese mal que alguien ría en un ambiente corrompido. Pero en mis brazos lo sentía como un niño, un niño que necesita amor y cuidado.


miércoles, 7 de diciembre de 2011

CAPITULO XIV


El viento que entraba por la ventana, me ayuda a bajar la temperatura. Sentada en su cama el aroma de su perfume tan varonil se impregna en mi blusa.
Entró de repente y tomó su celular del escritorio, entonces pícaramente me miró de costado. Me sonrió un poco acercándose a mí.
-         ¿Qué mirás? – Dije sin ser descortés.
-         Nada. – Sonrió. – Bajemos, no quiero que Clara esté sola.
Asentí y me incorporé junto a él. Lo tomé del brazo, como acto de cariño, totalmente inocente. El calor de su cuerpo al chocar con el mío friolento, me causó escalofrío. Bajé las escaleras de su brazo, palpándole los músculos, acrecentando su ego. Ya en la cocina me frotó los brazos con sus manos, produciéndome calor mediante mi blusa rosa.
-         Estás muy fría, Sole.
Le sonreí y me senté junto a Clara, frente a Maxi.
El mate calentito le devolvió la temperatura a mi cuerpo y la dulce voz de Clarita me contenía relajada.
-         Este verano no me pierdo la playa. No, no, no, no otra vez. Ya no soporto el frío.
Maxi se desparramó en el sillón.
-         Si, hace mucho que no vamos a la playa. – Dijo mirando al vacío. 
Alguien llamó a la puerta. Clara y Maxi se miraron extrañados, al parecer no esperaban visitas.
Tomó una galleta, me guiñó el ojo y se dirigió a abrirla.
-         Humm, este chico ¿Qué le hiciste Solcito?
Yo solo me encogí de hombros pero me encantaría responder que “lo enamoré, eso es lo que hice Clara”. Vaya, que egocéntrico suena.
Al abrir la puerta la galleta se le cayó de la mano, tragó bruscamente y preguntó al visitante masculino:
-         ¿Qué haces acá?
El individuo entró sin ningún consentimiento. Llevaba traje negro, lentes y su camisa denotaba una leve barriguita. Es alto, muy alto. Miró desafiante a Maxi y le dijo con voz ronca:
-         Es mi casa, sos mi hijo, tu madre es mi mujer, no necesito avisarte que vengo.
Maxi comenzó a enfurecerse.
-         Hace rato dejaste esta familia, tenés otra vida allá afuera, así que ¿por qué no te vas? Tenemos visitas, no quiero pasar papelones.
Me registró y puso cara de sorprendido. A mi me tembló hasta la punta de los cabellos.
-         Ahhhhhhh. – Y dejó una pausa, como si pensara la siguiente frase.
Pero no pronunció palabra y cerró la puerta suavemente, Maxi retrocedió un paso mirándolo fijamente. Me pregunto si sus ojos tendrán el mismo efecto que causan en mí. ¿Y ese paso hacia atrás? ¿Es miedo? Sin duda lo es, no me siento su nuera como me sentí con Clara. Realmente atrae desconfianza.
Clarita seguía observando desde su lugar.
-         Una de tus amiguitas drogadictas ¿no?
Maxi aprieta sus puños y sus venas comienzan a hincharse.
-         ¿Drogadicta? – Dije automáticamente, sin siquiera pensar.
-         ¿A que venís? ¿En qué puedo ayudarte Claudio? – Dijo Clara con toda dulzura, levantándose del sillón.
-         Acá nadie consume. No entiendo porqué pensás así de mí. A ella no la conoces así que no la metas ¿Está claro? – Aclaró Maxi.
-         ¿Y espera a que yo le crea? – Dijo burlón mientras Clara se acercaba.
-         Venís a hablar conmigo ¿no? – Preguntó Clara.
-         Si. – Dijo con sonrisa maliciosa.
Comencé a sentirme incómoda, fuera de lugar.
-         ¿Hijo por qué no salís un rato con Sole?
Él no despegó la mirada de su padre en ningún momento.
-         Si. – Contestó y se acercó a mí, tomando mis pertenencias, me tomó de la mano y me guió hacia la puerta.
Sabía que yo no cabía en esa situación pero tampoco pensé que me echarían de esa forma, más bien quería introducirme diciendo que debía irme, que nos veríamos luego. Pero a penas abrió la puerta del recibidor, la cerró de golpe. Solo alcancé a divisar un auto negro y tres hombres dentro, así que comencé a preocuparme.
-         Nos vamos arriba. – Le dijo a Clarita, quién asintió tímidamente. – No dudes en llamarme. – Me llevó escaleras arriba mientras comenzaba la plática entre sus padres.
Cerró la puerta tras su espalda, solo entonces soltó mi mano y destapó un gran suspiro que aún no era de alivio.
-         ¿Puedo saber que está pasando? – Pregunté.
-         No, todavía no. No te preocupes, no pasa nada malo.
Pero con esa respuesta parecía auto convencerse. Comenzó a escribir un mensaje y noté el temblor de sus manos, luego se apoyó contra la pared, mirando al techo, sus manos aún temblaban. Yo me senté en la cama, esta vez tragándome el perfume, atragantándome de curiosidad; muda, bien muda. La respuesta llegó de inmediato a su celular. Yo solo observaba.
Allí abajo el tono de Claudio era muy elevado, pero Clara casi no se oía. Creo que debe ser imposible oírla discutir de esa manera, a los gritos. Me paré a tomar su cámara de fotos, quería inventar algo para distraerlo de ese momento incómodo, quería que volviera a sonreír. Él se acercó un poco a mí, con la mano temblorosa en el mentón, tal vez para entregarse a mi juego.
Bajo nuestros pies se escuchó un:
-         ¡No!
Que provenía de Clarita y un objeto de vidrio cayó al suelo.
-         ¡No!
Gritó nuevamente, esta vez ahogada en llanto, mientras Maxi deambulaba nervioso por la habitación. Sentía que quería treparse por las paredes. Algo más cayó al suelo y los gritos de Claudio se hacían ininteligibles. No supe que hacer ni que decir, la situación allá abajo era muy fuerte.
-         ¡Por favor! – Suplicó Clara.
Entonces Maxi me apretó entre sus brazos y me quedé inmóvil, todo su cuerpo temblaba y su jadeo era constante. No lloraba, solo apretaba los puños. Era mezcla de miedo e impotencia. Lo abracé fuerte, le di mi vida en ese abrazo.
-         Esto es un quilombo. – Me dijo bajito cerca del oído.
-         Tranquilo. – Le dije, aunque no causó ningún efecto.
-         ¡Clara vení para acá! – Gritó Claudio.
Maxi juntó su cabeza contra la mía, cubriendo con nuestros brazos nuestros oídos. De ahí en más no escuché nada. Solo veía su cuello y él el mío. Se fue tranquilizando de a poco, al igual que el temblor. Me tomó de la cintura, para oír nuevamente. Se escuchó un portazo, ya todo terminó.
Observé su rostro ese minuto en el que dejó de respirar. Miraba la puerta boquiabierto, supongo que sorprendido o sin saber que hacer. Sus ojos estaban empañados, brillosos. Sus mejillas estaban más pálidas de lo común., tenía tantas ganas de darle un beso para ver si recobrarían el color.
-         Maxi. – Me miró al fin.
Sus ojos azules chocaron con los míos. El recobró la conciencia y pasándose la mano por la frente me dijo:
-         Bajemos.

lunes, 7 de noviembre de 2011



Como ven este premio hecho por mi :D se lo dedico a quienes considero mis seguidoras más fieles <3
Aquí va para:
*Lulaii
*Jose
*Nesbell Lane

Gracias por seguir el hilo de "El Corazón No Olvida"!!!!
y como gratitud les entrego este premiecito :)
Besotessss!!!

Pdt: La consigna es llevarse el premio al blog y nominar a sus fieles seguidores.


Abajo está el último capitulo que se publicó hace unos días jeje. Estoy emocionada porque por fin me toca publicar el siguiente capitulo que se pone picante!! Se revela algo importante!! Besitoss!! :)

martes, 18 de octubre de 2011

CAPITULO XIII

video

-         ¡Descarada! – Le grité a Abi entre risas.
-         ¡No me gustaba para nada esa música vieja! Pero al parecer a sus padres no les incomodó la música de mi mp3 ¡ellos saben divertirse! No como su hermana, parece demasiado correcta. Es diferente. – Dijo Abi segura de lo que había descubierto.
Es una genia. La primera vez que cena junto con la familia de Nahuel y ya desestructuró todo. Ella es así, o la aceptan o se van a freír churros. De todas formas solo son “amigos” con Nahu.
-         Ese chico esta prendido a ti, Abi. – Dijo Mave.
-         Ya, me han revuelto el estómago en el frente con esas frases pervertidas y desagradables. – Interrumpí mientras caminábamos a su casa.
El fuerte es nuestro lugar de encuentro. En realidad es el gimnasio vespertino de la ciudad y Lucas, a quien le decimos Lolo, le dio una copia de la llave a Leo. No es “tan ilegal”… es decir, somos conocidos, o sea es del padre de Lolo.
Allí hacemos todo tipo de locuras. Es como entrar en un pelotero. Tomas lo que tienes a tu alcance y lo conviertes en algo divertido. Hoy usamos las pelotas inflables, como las de yoga, y saltamos sobre ellas, rodamos, nos empujamos, nos caímos, cantamos, bailamos y reímos. Siempre está incluida la caída. Algún día la caída va a terminar mal… ¡pero es tan divertido! Además los chicos usan las canchas para andar en skate y nosotras para patinar.
Hace ya más de un mes que Maxi y yo cantamos a dúo. Me parece genial que al fin comparta su don… y que lo comparta conmigo. Hemos agregado cosas para los chicos y ahora nuestra música tiene más presentación y más sonidos.
Con respecto a Caren… Belu y yo hablamos con ella, no asintió ni negó el hecho de que Marcos la haya incluido en el mapa de las drogas. Se exasperó mucho con cada palabra y optó por decir que “sus amigas” creemos que ella es una idiota que no piensa por si misma, que nosotras le tenemos envidia y que le dejemos de decir estupideces de Marcos porque él es un tipo “increíble”.
Sabiendo que no es buen plan dejar que se las arregle sola y que ella no aceptó ni aceptará nuestra ayuda, tendremos que tomar el plan de emergencias: Nelly, su madre… ¿Qué porqué esperar? Porque Nelly ya tiene suficientes problemas.

Hoy me siento horrible, me miré detenidamente en el espejo, me siento la más fea de todo el mundo y eso es algo que me pone de los pelos. Suelo tener esos bajones y la gente que me rodea me hace sentir peor. Así que voy por mi dosis de amor y ternura de Maxi, mi novio.
Si, es tan dulce, él sabe hacerme sentir hermosa con cada apetecible palabra que sale de su apetecible boca, y eso no es todo, es un poeta magnífico. Cuando me mira siento el corazón entre almohadones…
Clara y yo nos estamos favoreciendo como buenas compañeras en muy poco tiempo. Es tan simpática que hace que todo sea más fácil a su lado. Da gusto escucharla y ella adora la atención que le presto.
En cambio, hoy me entero que a mi madre aún le cuesta aceptar mi “amistad” con un chico.
El timbre resuena apenas y rápidamente abre la puerta con sonrisa radiante, me toma en brazos y me besa en los labios.
-         Por fin llegaste, pasa hermosa.
De eso hablo yo.
La puerta se cierra tras de mí y me toma la mano hasta la cocina donde me presenta a dos mujeres y un muchacho muy mal vestido. Aparenta unos treinta, tiene lindos ojos almendrados, es bastante alto y morocho.
-         Titi, Lu, Néstor, ella es mi novia Sole. – y viceversa – Sole ellos son mi tía Titita, Luján mi prima pero de otra tía y su novio Néstor.
¿Titita? ¿Eso es un apodo?
Bueno, Titi es bajita de unos cuarenta y largos, pelirroja de cabello corto y ojos tan oscuros que parecen negros. Luján es de su misma altura de cabello negro reluciente hasta los hombros y ojos cafés. Bueno, ella no tanto, pero me parecieron agradables. Clara también participó e hicimos una larga ronda de mates y charlas animadas. Maxi me sonreía, yo a él, pues si… felicidad. Y si claro, mi dosis de halagos creíbles ya está completa.


Hace poco comenzó el otoño, y el tiempo ya parece invernal. Maxi y yo ya llevamos seis meses de noviazgo y todo va perfecto. Mis padres me dejan salir con él a cualquier lado porque confían en él. Ha estrechado una relación de risas y halagos con ellos. Eso me encanta y más adoro la expresión “todo marcha sobre ruedas”.

La banda sigue mejorando y hasta ahora hicimos ocho presentaciones en tres bares nuevos. Dos en nuestra ciudad y el otro en la ciudad limítrofe. Para concurrir a este, hicimos una junta con padres y todo en la casa de Nahu. Los padres de Abi fueron los encargados del grupo.
Nahuel se cansó de ser tan grácil al final del viaje, cuando volvíamos de tener éxito (que aunque es pequeño cuenta) el mal humor de la señora Vásquez ya hartaba. Lo que provocó que Abi se la pase de lo peor.
-         Solo disfruté allí arriba – dice ella.
Yo, en cambio, la pasé fenomenal. Con solo pensar que estaba una noche fuera de la ciudad con amigos, mi novio y la música, estaba completa y satisfecha.
Ayer Caren vino a mi casa, no se porqué, ni ella lo sabe, solo vino. Es así que aproveché para hablar del tema en privado. Dice que odia a Marcos por haberla convencido de probar, que se da cuenta que él no la quiere, pero eso la deprime y la incentiva a fumar más… Que Nelly está sospechando, bueno eso lo inventé yo para asustarla. Le dije que esa no era la salida a sus problemas, que solo es uno más, le di nuevas opciones y en caso de que el vicio se apodere le aconsejé intentar cambiarlo por cigarrillos comunes y corrientes. Ella me prometió limpiarse como sea, pero que le de su tiempo… Parecía desahuciada y deprimida y me tocó ser ese sostén que tan poco me sale.
Hoy terminé la tarea temprano y por eso voy a mi segunda casa. La casa de Maxi. Paso tanto tiempo allí que ya es como mi segundo hogar. Cuando me llamó tenía la voz ronca de recién levantado que me hizo suspirar. Me lo imaginé con el cabello revuelto y sus ojos entrecerrados… Debe ser un angelito cuando duerme…

miércoles, 5 de octubre de 2011

Corazón, boli y papel :)

Encontré este tema de Porta y me hizo asociar lo que él siente por el hip hop por lo que sentimos muchas de nosotras por la escritura.... Denle una leída y verán que dan más ganas de escribir y más fuerzas!!!



Corazon, boli y papel, son lo unico que me queda,
mis acompañantes,
en un duro viaje, en un largo camino...

Que es lo que siente, tu corazon al despertar?,
al ver que una mente piensa, pero no te hace llorar,
mi alma me pide una cosa y mi cabeza otra,
pero me dejo guiar por el corazon porque me apoya.
Y entiende todos y cada uno de mis sentimientos,
enganchado al boli y al papel, corazon escribiendo,
en cada verso te relato algo que para mi es mi vida,
escribo con todo mi amor, porque el HipHop es mi guarida.
Para evadirme de todo, siento amor por esto,
un papel y un simble boli, me diferencian del resto,
mis fieles amigo son, mis fieles acompañantes,
junto a un corazon que escribe unido con su eterno amante,
Al cual se le llama alma, por las noches se desnuda,
abandona tu cuerpo para resolver sus dudas,
y escribir, escribir en un corazon dormido,
que late muy lentamente al ritmo de cada sonido.
Es mas que rap, para mi es incluso mas que un sentimiento,
para mi el boli y papel van mas alla que el dinero,
y es que para mi el HipHop significa casi todo,
mi mundo, mi conpañia, con el jamas estoy solo.
Y no me falta de nada, solo dame un boligrafo,
acompaño o den papel para poder sentirme vivo,
para sentirme seguro, fuerte y bien acompañado,
solo hace falta el HipHop y un corazon a mi lado.
Pues si escribo, tan solo es porque quiero contar algo,
nomas canciones vacias, deja ya tu folio en blanco,
cuantame una historia que narre tu corazon,
y no dirija tu cabeza, por favor, entra en razon!.
Deja tu mente en blanco, veras como sale solo,
agarra tu boligrafo y plasmalo todo sobre el folio,
es mi mundo, mi universo narrado sobre un cuaderno,
corazon, boli y papel, HipHop es mi amor eterno.

(Estribillo)
Corazon, boli y papel, narra cada sentimiento,
corazon, boli y papel, saca lo que llevas dentro,
momentos invertidos en tu sueño, tu ilucion,
pon un papel y un boligrafo, escribira el corazon. (x2)

Busco una luz que me guie en esta obscuridad,
sigo buscando personas que me quieran de verdad,
me quieran como soy, no como quieren que sea,
no por lo que soy, si no que mi persona crea.
Yo solo siento apoyo del boligrafo y papel,
porque el corazon ayuda a superar momentos que saben a yel,
soy un desconfiado, reconosco!,
y a veces hasta mi forma de actuar desconosco.
Porque actua mi cabeza muchas veces sin pensar?,
sin consultar al corazon lo que podria pasar,
y aveces me pregunto, "¿que seria de mi sin ti?",
es que ya ni me imagino el camino por cual seguir.
Y es que una sonrisa, un llanto, dependen del corazon,
me emociona cual depende de distinta situacion,
narro cada segundo, cada sentimiento en folios,
solo intento ser feliz y escribir, narrar episodios.
Fantasias, sueños rotos, sonando en mis melodias,
el boligrafo y papel son mi unica compañia,
dia a dia sigo aqui por el HipHop y por mi mismo,
por no querer fallaros, nunca me lanse al avismo.
Y es que si sigo el camino, tan solo es por vostros,
porque yo fui superando obstaculos dificultosos,
poco a poco yo abri un camino, paso a paso, letra a letra,
de caidas aprendi a levantar, no a hacer las maletas.
No rendirme, no huir de los problemas y a afrontarlos,
persistir en ves de mandarlo casi todo al diablo
seguir hacia adelante por muy dificil que sea
hay que luchar para ganar y nadar contra la marea.
Hay que ser fuerte y apoyarte en lo que realmente crees,
yo seguire narrando historias, contando todo al papel,
dedico cada verso a mis verdaderos amigos,
corazon, boli y papel, se que siempre estareis conmigo.

(Estribillo)
Corazon, boli y papel, narra cada sentimiento,
corazon, boli y papel, saca lo que llevas dentro,
momentos invertidos en tu sueño, tu ilucion,
pon un papel y un boligrafo, escribira el corazon. (x2)

Es corazon, boli y papel...
Han quedado plasmados en los sentimientos...
Esto es lo que siento...
Estos son mis acompañantes...
Se que ellos nunca me fallaran...
Nunca.

lunes, 19 de septiembre de 2011

*~Premio con Test~*








Este premio me lo dio Nina-Neko ¡¡¡Muchas gracias!!!
El test a continuación viene con el premio tan lindo que ven arriba. 
Así que aquí va!!

1. ¿Tus aficiones?:
Me gusta mucho dibujar, es algo que se que lo voy a amar toda 
la vida.
Escribir es mi pasatiempo para plasmar algunos sueños en papel 
(y releerlos y releerlos para 
ver si es justo como lo pense jajaja) 
Diseñar... supongo que ese será mi proyecto de vida :)

2. ¿Algún sueño que hayas cumplido?: 

Supongo que ninguno... A veces me da a pensar que mis sueños 
solo podrán cumplirse cuando 
sea mayor de edad.

3. ¿Tu color?: 
Negro, violeta, rojo, celeste. Más negro que otra cosa (aunque hubo 
un tiempo en que me di cuenta 
que tenía todo de violeta y me asuste!!)

4. ¿Cantantes/grupos favoritos?: 
Franz ferdinanz. Cuarteto de Nos <3. 
The kills. Kesha. The thing things. Tan Bionica. Cafe Tacuba. 
Avril Lavigne. Paramore <3. La Oreja de Vang Gogh. 
Los piojos. Arjona, entre otros muchoosss!!!

5. ¿Comida favorita?: 
Milanesas de pescado :)

6.Recomienda libro/saga: 
La Saga de Becca Fithzpatric (creo que era ella) (creo que así 
se escribía su apellido :P) el primer libro se llama 
Hush Hush. Es la unica saga que leí gracias a mi amiga Lulaii que me 
los prestó y me encanta!!

7. Recomienda película: 
Terror en la montaña.
Hostel.
Guía para recordar a tus santos.

Nominaciones para llevarse el premio con test:

Yo nomino a:

Besitosssssss ^^ espero sigan los test.... <3

viernes, 26 de agosto de 2011

CAPITULO XII


¡Por fin llegó el sábado!
-         ¿Está todo? – Repetía Mave una y otra vez repasando los instrumentos.
-         Si. – Asentíamos todos mientras los cargábamos a la camioneta del Chaucha, el papá de Leo.
El tipo es policía y su bigote es muy gracioso, pero es alto de ojos verdes, y en lo que a mi respecta, a una cuarentona le debe parecer divino. Hace chistes viejos cada tanto, pues entonces veo a quien sale Leo. Chaucha dice que el mal humor lo sacó de su madre. Típico, las mujeres siempre somos las malhumoradas, ja, si claro. De igual manera nunca vi a Leo enojado.
Se me pone la piel de gallina con solo pensar en lo que dirán nuestros oyentes.
-         Roxy está reluciente. – Dijo Maxi depositándola junto al bajo con sumo cuidado.
-         ¿Qué hora es? – Pregunta Abi.
-         Hora de preparar nuestro primer escenario. – Respondió Leo ansioso.
Belu y Caren irán a vernos. Eso me relaja un poco. Mi hermano y mi cuñada traen un posible “club de fans”, donde no conozco a nadie, y mis padres están en casa con Lia, mi sobrina.
Maxi está muy emocionado, se nota en su rostro, su sonrisa constante.
-         ¿Nervios? – Me pregunto Nahu.
-         Si – Dije con una pequeña sacudida, como si así se fuera la preocupación.
-         ¿De qué? – Instigó.
-         De la gente, de que no gustemos.
-         No temas, cuando lleguemos vas a tener tiempo para analizar con que tema empezar. Ya sabes, el primero es el que rompe el hielo. – Me dijo sonriente tratando de inspirarme confianza.
-         Menos mal que aún no tocamos temas propios. – Resoplé.
-         Ya, deja la mala onda. – Me dio un empujón para que entre en el auto de Maxi.
Me situé en medio del asiento trasero, delante iban Leo y por supuesto Maxi. Nahuel llevaba sobre su falda a Abi, ya que no había suficiente espacio en el “Colorado”, un lindo Fiat 1.
-         Mi mami vendrá a verme. – Dijo Maxi aniñado.
-         ¡Hay que ternura! – Leo me acompañó a coro.
-         Vendrá a vernos. – Replicó Mave, reclamando sus derechos de prima.
-         ¿La tía no viene? – Preguntó.
-         No, tu tío tampoco. – Dijo disgustada.
-         Bueno, no importa, te presto a mi mami. – Dijo dulcemente mientras manejaba.
-         ¿Tus viejos vienen? – Le pregunté a Abi y ella afirmó con un…
-         Aja. – Que todos cazaron al vuelo.
-         Nahu, vienen tus suegros. – Dijo Leo y los tortolos echaron a reír.
-         Voy a tener que ser de lo más presentable. – Miró a Abi pero ella se limitó a mirarlo con cara burlona y brazos cruzados. – Yo te presentaré a tus futuros suegros, les caerás bien.
Todos echamos a reír. Conozco a Abi, se le está cayendo el campo de fuerza, y todo por salir a tomar helado de frutilla al mismo tiempo que este pillo.

Leo está ocupado con las instalaciones, Maxi afina bien la guitarra, Abi la criolla, Mave el teclado, Nahu se centra en el ritmo mental de la batería, y yo analizo el panorama. Todavía no hay mucha gente pero estos son todo oídos. No algo muy ruidoso, pero potente, así debe ser el tema.
Encontré a Belu y a Caren y a… Marcos. Ellas están muy lindas.
-         ¿Y esto? – Le pregunté a Caren.
-         Una larga historia. – Me respondió. – Qué linda remera, me la podrías prestar algún día Solci, sabes que… - Belu la interrumpió.
-         ¡Suerte, les va a salir genial! – Me dijo mientras se llevaba a la pedigüeña.
-          ¡Hey! – Me llamó Maxi. - ¿Todo bien?
Asentí.
-         Si necesitas ayuda aquí estoy.
-         Gracias ¿vos estás bien?
-         Si, esto es pequeño pero emocionante.
Es cierto, el escenario es muy pequeño, tendremos suerte si no nos chocamos.
-         Te ayudaré por si sucede algo a la mitad de alguna canción, pero la ayuda debe ser mutua ¿Qué tienes para ofrecerme valor? – Me dijo con ojos sensatos clavados en mis labios.
Que no se hable más, su beso también lo necesito.

Acomodé el micrófono, ya todos me miran, el corazón palpita o salta dentro de mí. Una luz me da en la cara y miré a Leo con rabia, él se hace cargo de todo el cablerío. Miré hacia delante, ahora tengo miedo. La gente comenzó a hacer silencio y ya había menos mesas desocupadas. Mi hermano estiró la mano y proferí la sonrisa. Hora de hablar.
-         Buenas noches. Nosotros somos “Stilo”, tocamos especialmente rock y empezamos este año. Esta es nuestra primera presentación y bueno… a ver si les gusta. Esto es “Corazón en venta” de Andrés Calamaro.
Comenzó Maxi con ese punteo sencillo. Amo esta canción y no hay motivo para que me guste, pero ahora estoy unida a ella.

“Gran alfombra roja. Olvidar es divino y fuerte la fuerza del destino.”

Desafiné pero lo retomé.

“Mi corazón en venta. ¡Que nadie viene a comprarlo!”

Todo está a la perfección, menos yo. Supongo que mi voz está bien pero mi rostro debe de ser un caos.
Ya estaba terminando la canción pero Caren atrajo mi atención. Seguí cantando. Belu estaba sola y Caren estaba con Marcos en una esquina oscura, creo que solo se ve desde el escenario. Él le pasó una bolsita blanca y un encendedor. ¿Será? ¿Puede ser posible que Caren se drogue?

“Mi corazón está en venta…”

Terminó. Volví a la realidad y me olvidé que tema seguía.
-         “A veces vuelvo” Catupecu Machu. – Dijo Maxi y comenzaron a tocar.
Ya hice papelones, por Dios. Me miró y me dijo bajito.
-         Yo te ayudo.
-         No puedo, me quiero bajar. – Respondí.
-         No. – Me ordenó.
Había que empezar ¿pero cómo empezaba?

“Olvido todo ese frío reunido de una sola vez. De vez en cuando, cada tanto, los juegos prohibidos nos sacan ese frío…”

Juegos prohibidos quedó en mi mente, pero nada más podía impresionarme que la voz de Maxi. Tan afinado ¿Por qué canto yo? ¿Por qué no él? Me hizo seña de que siga. Esto me emociona, compartiré el tema con él.

“Escurro entre tus dedos tus canciones, tus mitos, ohhhh…”

Es mi turno.

“Y es que estamos desesperados por encontrarnos y vernos hoy.”

Volvió.

“Y vernos hoy.”

Me acompañó todo el estribillo y cada tanto volvía a aparecer en el transcurso de la melodía. Me animé a moverme, comencé a sonreír. Disfrutaba cantar junto a él. Era como descubrir un vale otro en el helado que más te gusta, pero mejor, su voz era increíble.

“Salgo mucho a veces vuelvo…”

Terminó.