miércoles, 3 de agosto de 2011

CAPITULO XI

-         ¡Dale Carito, apurate!
Caren había entrado al baño del colegio y ya habían pasado diez minutos desde que atravesó la puerta.
-         Nena ¿te podés apurar? Sino nos vamos. – Dijo Belu.
La puerta se abrió un poquito y yo me encargué de abrirla por completo. El baño del colegio es algo así como 2x2 y en una esquina estaba Caren más pálida que de costumbre.
-         ¿Qué te pasó? – Preguntamos a coro.
Nos contó que se sintió mal y comenzó a marearse, entonces se apoyó contra la pared hasta sentarse en el suelo y con el pie golpeó la puerta para que se abriese un poco. La tomamos en brazos y mojamos su rostro, pero la mejoría no llegaba pronto y ya estábamos llegando tarde a lengua. La llevamos a la preceptoría donde le dieron algo de comer para levantar el azúcar. De igual manera, no se retiró y terminó el horario escolar, estando aún un poco pálida.
Belén y yo nos miramos preocupadas. Caren ni siquiera inventó una fantástica historia de cómo se desmayo en el baño ni la repartió por todo el curso. Con eso ya podemos deducir que algo no anda bien. Ella no cedió a hablar del tema y evadió todas nuestras preguntas, así que decidimos hablar con ella, si o si, mañana, planeando una especie de acorralamiento. Claro, solo si asiste.
Creo que cansé a Belu con el tema de Maxi, todo era excusa para hablar de él. Que mañana nos veríamos, que me encanta como es, que es sensible, que me matan sus ojos, y bla, bla, bla… Pobre Belu.
 Los lentes de contacto le quedan muy bien, se ve más segura de si misma. Yo con esto de la banda creo que estoy más abierta a hacer amistades en el curso, algunos me dan “cavida”, otros no, pero al menos lo intento.

Leo va al cuarto año del mismo secundario al que asisto yo. Me pareció muy extraño que se haya posado fuera tras la puerta de mi curso. Desde la ventana, desde allí me miraba, mandaba mensajes, se reía. Creo que de mí… ¿Se reirá de mí?
Sandra, la profesora de Biología, me vio muy distraída con él y se acercó a mi pupitre para regañarme. Y si, ¡él se burlaba de mí! ¡Hasta me señaló con el dedo! Qué infantil… Por suerte Sandra lo echó y yo reí última pero feliz.
Feliz estaba cuando Leo me tomó por asalto a la salida del colegio. Lo insulté y le pegué bastante. Se lo merecía. Cuando me dijo con quién estaba mensajeando pasé de la felicidad a la exaltación. Se lo dije a las chicas que caminaban tras de mi y se sorprendieron al igual que yo. Corrí junto a Leo y al atravesar la salida no pude verlo, hasta que me lo señaló.
Estaba en frente con su bici negra de montaña, con esa pose tan ¡Haaaaayy! El corazón se me aceleró y hubo una mezcla de felicidad y timidez. Leo lo saludó con un apretón de manos y ahora me tocaba a mí. Le besé los labios como un relámpago y miré disimuladamente tras de mí. Todas chusmoseaban.
-         ¿Y vos no tenés colegio hoy? – Le pregunté a mi Maxi.
-         Hoy no fui. Mi vieja no andaba bien. Estaba mensajeando, aburrido, con Leo y se me ocurrió tomar un poco de aire. – Me tomó por la cintura.
-         Bueno, ¿la llevas vos o la llevo yo? – Dijo Leo bromeando, pues él se iba en bici.
-         Si, claro. Claro que la llevo yo. ¿A no ser que quieras ir con él? – Me preguntó.
-         No. Pero tengo pollera. – Respondí con cara de boba.
-         No se te va a ver nada. – Me dijo sonriente.
Entonces esta es la segunda vez que esa bici soporta mi trasero, solo que esta vez sobre el caño. Él me miraba sonriente y yo tapaba el viento con la maño en la falda. Fue un dulce paseo y nos reímos mucho los tres, principalmente porque Maxi me bajaba las medias cuando pedaleaba.
Pararon frente a “mi” almacén. Leo tenía que comprar un atado de cigarrillos.
-         Cómprame uno. – Le dijo Maxi.
-         ¿Fumas? – Pregunté.
-         Si… ¿Te molesta verdad?
-         ¿Cómo es que recién me entero? – Pregunté.
-         Porque fumo muy poco, no es un vicio y solo me gusta fumar a solas con mi amante. – Miró a Leo sonriente.
-         Yo lo acompaño en todo ¿no es tierno? – Dijo entre risas.
-         Voy a tener que dejarlo por si algún día me presentas formalmente. – Me dijo indulgente.
-         Estaría bueno. – “¿Estaría bueno?” – Que dejes de fumar. – Aclaré y él rió por mi inocencia.

6 comentarios:

  1. Lindo cap... pero la letra en ese color no se ve... Tuve que hacer un esfuerzo de china para ver... jeje Capaz que soy yo la chicata...
    Bueno... chau..

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  2. HOLAAAAAAAA

    me re colguecon el blog hacia mucho qe no entraba al mio y por eso no me pasaba por aca! pero ya volvi para qedarme jaja. me perdi un par de capitulos, pero lei este y te prometo qe voy a leer todos cuando este mas desocupada (estoy un poco apurada ahora)
    me gusta la forma en qe escribis y me dejas con intriga siempre!, avisame cuando subas el qe sigue, dale? nos vemos! ah y te espero por el mio ya actualice dps de mil jajaja, besote!

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  3. mmm tendria que leer bien todo para entender... Gracias por pasar por mi bloog y tal como tu lo describes me siento, pero no peudo simplemente hacer que no me importa cuando en realidad es lo que dia a dia me esta matando..

    Saludos♥ Nos leemos(:

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  4. Bonito post Tania, siempre es un grato placer
    pasar por tu casa, encantador blog.
    te deseo un feliz fin de semana.
    un abrazo.

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  5. No se muy bien cual de tus cuatro blog es el que usas a menudo, m gustariia saber hermosa(: Graciiias por pasarteee♥ y si nose si esta bien o mal :/

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  6. Tu blog me ENCANTA :D
    y como sé que una nueva seguidora nunca le viene mal a nadie...pues te sigo ^-^
    Yo también tengo un blog, es una historia a la que le dedico mucho tiempo y me haría mucha ilusión que le echases un vistazo y me siguieses :). Muchos besos y te espero!!
    http://ese-dia-dejare-de-latir.blogspot.com

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