viernes, 5 de octubre de 2012

CAPITULO XVII

Holaa!!! Si gente!! Por fin Maxi y Sole volvieron a mi imaginación y me ayudaron a terminar este capitulo :) jajaja así que contentísima porque el próximo capítulo es más emocionante que este (por lo menos para mi jaja) Ahora sí quisiera pedirles una ayudita: conocen algún reproductor de música para el blog que no sea el mix.pod??? Porque no me funciona y no encuentro algún otro que sea fácil de utilizar. Bueno si alguna sabe de alguno para aconsejarme que me deje un comentario. Gracias y espero que disfruten de este nuevo capítulo :D


-         ¿Por qué se tarda tanto? – Pregunté.
-         Es un famoso productor ¿qué esperabas? – Me respondió Nahu.
-         Esto no me gusta nada. – Dijo Leo mientras veía como Mave y Abi hacían ojitos con los chicos de Gatillo.
Miradas iban y venían, la mayoría desafiantes, hasta que las puertas del fuerte se abrieron de par en par y la figura, para nosotras gloriosa de Gonzalo Cleyder apareció.
-         Muy bien ¿a qué esperan? En 30 minutos comenzamos. Quiero escuchar a Gatillo primero.
Centenares de personas sacaron su equipo y hasta cambiaron nuestros micrófonos y amplificadores ante nuestras caras asombradas.
-         Propio de un buen programa en vivo. – Dijo Nahu, pues las cámaras permanecían encendidas filmando cada uno de nuestros movimientos y nuestras caras nerviosas.
-         ¡No sabía que era en vivo! – Se quejó Maxi.
-         ¿Y qué hay de malo? – Le contestó despreocupado.
Maxi y Nacho se acercaron con manos amistosas hacia el afamado productor.
-         Hagan de esta chatarra (dijo refiriéndose al fuerte) una genial batalla de bandas. ¡Quiero ver esto! – he hizo una pose de arte marcial - ¡Y esto! ¡Y algo como esto! – lanzó una patada al aire y acertó en la cara de uno de sus camarógrafos.
Éste cayó estrepitosamente al suelo.
-       ¿Está bien? – Preguntó Maxi al abatido y éste le echó un guiño desde allí abajo.
-       Descuida siempre se levanta ¿aún puedes filmar?
El abatido volvió a levantar su dedo pero su brazo cayó en el intentó. Cleyder, tomó por la camisa a un hombre de su equipo y le dijo:
-         ¿Sabes que veo en ti? ¡Un gran camarógrafo! Ve y ocupa su lugar, apresúrate. Bien chicos a trabajar ¡Denme acción! – Gritó como guerrero mientras Maxi dudaba de la salud mental del productor.
Tras dar comienzo al programa, el conductor Marcos Iruña presentó a la primera banda. Nos sentamos en unas bancas aguardando el comienzo de Frágil de La Vela Puerca.
A decir verdad no suenan mal. Nacho tiene cierta agresividad y locura en su voz grave, las contras son su tono parrandero y lo poco que convence en las partes melódicas.
Con el último sonido de la guitarra los oyentes aplaudieron con lujuria. Nosotros también, menos Maxi y Leo que lo hicieron de mala gana.
El conductor tomó su posición aclamando a las nuevas figuras que abrieron la batalla y sin más preámbulos nos dio a presentar al mundo satelital donde nuestro talento llegaría a oídos de muchos, a nosotros, a Stilo.
Tanto imaginarme en la tele me hizo rememorar la emoción de mi familia y la de mis amigos. Se preguntarán ¿cómo es que pudo pensar tanto en tan pocos minutos desde que subió al escenario y comenzó a cantar? Créanme, no sé cómo pero se puede.
Me temblaban las manos y al ver que las de Abi también le dije:
-         Necesitamos manos zen. – seguido de un guiño que captó en seguida y respiró hondo colocando las manos en posición.
Con esto me di pie a inspirarme confianza ya que no soy una experta en ello… ¡Ni en esto!
-         Se fuerte. – Repetí.
El conductor se acercó a cada uno de nosotros consultando edades y por último le preguntó a Maxi con qué tema íbamos a debutar.
-         Persiana Americana de Soda Estéreo.
Y apenas Marcos bajó del escenario el punteo comenzó.
Ahí vamos.

“Yo te prefiero, fuera de foco, inalcanzable…”

Un par de horas antes de entrar al fuerte nos recordamos cada uno que íbamos a “flotar” sobre el escenario, sin presiones, sin pensar, mente en blanco, solo nosotros seis disfrutando del momento.

“Tus ropas caen lentamente ¡Soy un espía, un espectador! Y el ventilador desgarrándote, se que te excita pensar ¡hasta dónde llegaré!..”

Tanta práctica dio sus resultados. No es la versión clásica de Soda sino “nuestra” versión. Cambiamos las guitarras y un poco la batería, se oye diferente y generamos una conexión entre la letra, Maxi y yo.

“Solo así yo te veré a través de mi ¡persiana americana!”

Cuando volvimos a la realidad nuestros oídos se agudizaron y oyeron el glorioso sonido de los aplausos, es más, algunos se levantaron de sus asientos para aplaudir.
Casi lloro de la emoción. Maxi tomó mi hombro y me abrazó. Fue un abrazo de compañeros, un abrazo de ¡lo hicimos! Si ganamos o no, el premio habrían sido esos estrepitosos aplausos.
El programa fue a corte comercial y tuvimos el lujo de ver la cara de los de Gatillo y para mí la cara de envidia de Fanny fue mi mayor recompensa.
Bajo el escenario el “detrás de cámara” el amiente era entusiasta. Abrazos, choques de manos y sonrisas de todo tipo: alegres o maliciosas.
Nacho y Fanny se acercaron abrazados directamente hacia Maxi y a mí.
-         Se nota como se quieren ¡son tan melosos! – Dijo Fanny.
-         O tal vez están un poco asustados. – Agregó Nacho.
Maxi y yo intercambiamos miradas.
-         No hace falta mostrar el amor que nos tenemos frente a ustedes, podrían ponerse celosos. – Dijo Maxi con gesto penoso. – Si la con la mirada podemos decirnos todo. – y me tomó de la cintura.
-         ¿Y asustados? ¿Cómo están tan seguros de ganar?
-         La experiencia gana. – Dijo Fanny enseñándome cuatro dedos de sus cuatro años de pasar de banda en banda.
-         ¡Por eso me gustas! – Exclamo Nacho besándola.
-         Claro, demasiada experiencia.
-         Por eso me gusta. – Dijo Maxi mirándolo fijamente.
El programa volvió al aire y el conductor llamó a ambas bandas al escenario. A la izquierda Gatillo con su look de jean y cuero; a la derecha nosotros Stilo vestidos de negro y blanco; los chicos con sus respectivas corbatas rayadas, Maxi al cuello, Leo con nudo flojo y Nahu atada a su frente, y nosotras de musculosa y short.
Nahu y Leo se encargaron dos semanas antes de hacernos propaganda vía internet e hicieron un facebook y un twitter de la banda, para fomentar audiencia y votos. Gatillo hizo lo mismo, aunque tiene toda su bandita por detrás.
-         Por lo tanto el voto de la gente es para…
Todos contuvimos el aire y la tensión reinó. El redoble de tambores me hacía querer orinar. Gotas de sudor caían, miradas nerviosas, manos inquietas…
-         … ¡Stilo! La nueva banda revelación de “Bahía Canela” la superproducción argentina.

Después de los saltos y el festejo lleno de emoción y alegría sobre el escenario, recibimos triunfantes nuestro contrato. Seguido de aquello, cenamos en la casa de Nahu y a decir verdad nunca vi tanto champagne junto. Brindamos, saltamos, bailamos… una noche perfecta. Hablando de perfecto, Maxi y yo permanecimos pegados toda la noche, fue hermoso tener a todas nuestras familias juntas y Nahu se hizo cargo de guardar tanta alegría en su nueva cámara digital.

Catorce días después de nuestro primer triunfo aún seguimos viendo el video del programa emocionados.
En cuanto a Bahía Canela nos asignaron un representante: Ricardo Pratti, o como prefiere que lo llamemos, Riky. Tiene 38 años y aún no ha lanzado una celebridad de larga plazo. Es un poco pedante posicionado como “profesional” pero cuando estoy a solas con él hace comentarios bastante graciosos con sus característicos juegos de manos.
Incluso Maxi llegó cuando Riky me comentó que Marcos Iruña, el conductor del programa, detrás de cámara se la pasa gruñendo porque seguramente la que le gruñe en casa es su mujer, pero aún así las arruguitas le parecen atractivas. Luego, salió del estudio con su paso peculiar y Maxi quedó pasmado.
-         Es gay.
-         Tal vez. – Respondí haciendo hombritos.
-         Es gay. – Me afirmó con ojos de plato.
-         ¿Y si es gay qué? – Apareció Nahu y le hizo frente.
-         ¡Nada! Solo es gay, por si no se habían dado cuenta.
Maxi a veces es un poco caído del catre. Lo tomé del cuello de su chaqueta y frotando mi nariz contra la suya le dije:
-         No sé como haces pero hasta cuando eres bobo eres tierno.
A lo que me respondió con un fuerte abrazo y un beso. Me encanta besarle los cachetes, su piel es tan suavecita casi como la de un bebé.
Por ahora estamos grabando el sonido de nuestra versión de “Persiana Americana” y en una semana estaremos grabando el video clip. Se estima que ese será nuestro lanzamiento al mundo de la música y luego tendremos un corto plazo de unos seis meses para comenzar con temas de nuestra auditoría.

-         Será duro. – Me dice Leo preocupado.
-         Es cierto, mis padres me amenazaron con que no baje mis notas. – Le seguí.
-         No quiero repetir devuelta cuarto año.
-         Será cuestión de que nos ayudemos entre todos. – Propuse.

Ese fue uno de los contados momentos de paz que tuvimos Leo y yo en el mástil del colegio, pues al solo pisar la primera baldosa todos se giran asombrados a mirarnos y la incomodidad se hace presente por lo menos en mí.
El primer día le siguió la felicitación que nos otorgó la directora en los buenos días frente a todos, las preguntas de cada profesor en cada clase, gente que nunca vi en mi vida ahora se acerca a saludarme y la animosidad de amigas y amigos es escandalosa.
Leo hace de lo nuestro una gran historia y hazaña, mientras yo que hablo poco y me sonrojo, cuento sucesos y detalles como si no fueran la gran cosa, con una molesta sonrisa que a últimas instancias ya me hacía doler la mandíbula.
El día de hoy comprendí que no está en mi naturaleza la popularidad.
Estos catorce días fueron de locura en el colegio de cada uno. Abi y Mavel lo disfrutan a más no poder en el Comercial, mientras Maxi se siente acechado, para Nahu solo es algo más de atención en el colegio Técnico, y aquí en el Mercantil, Leo se siente de lo más fachero y yo solo quiero un minuto para poder comer un alfajor tranquila.
Los seguidores se triplicaron en Facebook y Twitter, y aguardan la presentación del video clip.

Cuando toca el timbre de salida al fin soy libre. Ya me resigné a tener que salir última con el montón ya que siempre alguien me detiene y otra vez “sonrisa falsa” aparece.
Fuera del colegio el sol me daba en la cara cuando intentaba vislumbrar aquel Fiat colorado. A su lado Maxi me esperaba. Me acerqué desconcertada ya    que Claudio venía al volante.
-         ¿Pasó algo? – Pregunté al ver sus ojos empañados.
Tardó unos segundos en componerse y le tomé la mano.
-         Clara está en terapia intensiva, Claudio y yo la encontramos inconsciente en la casa. – Comentó mientras una lágrima rodaba por su mejilla.
Quedé absorta en lo que me había dicho y luego de que se secara los ojos lo abracé fuertemente. Esto no sonaba bien.
-         Tranquilo, subamos al auto, no perdamos tiempo.
Éste iba a ser un incómodo viaje al hospital.




5 comentarios:

  1. Por fin... jeje... No mentira tomate tu tiempo... me gusta este capitulo y estoy esperando el que sigue. Aunque imagino de que va... Mmmmm...
    Sigue así besos
    PD: ¡Nada! Solo es gay, por si no se habían dado cuenta... jajaja.

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  2. Hola!! he pasado por aqui y me ha gustado mucho tu blog, asi que me quedo!! tienes
    una seguidora más.
    Pasate por el mio, tu y tu blog quedais oficialmete invitados XD

    Un beso!

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  3. Está muy bueno, pero revisa algunas faltas de ortografía. Con alt+196, puedes hacer las rayas largas de los diálogos.
    Saludos!

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  4. Hola cariño pasé a saludarte, he mirado tu otro blog pero aún no hay capi nuevo. Un besote enorme guapa, Lou

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