viernes, 4 de enero de 2013

CAPITULO XVIII


La tarde calurosa confundía sus lágrimas con la transpiración de su cuero cabelludo.
Claudio y Maxi iban delante, yo me encontraba detrás y enlazaba mis dedos con los suyos tras la cabecera del asiento del acompañante. Su padre, (pues no lo quiero como suegro) parecía preocupado pero no por las mismas razones que Maxi. Estoy segura que algo de culpa siente, algo de ser humano debe haber en él aún. Si bien ambos llegaron juntos cuando la encontraron a Clara desmayada dentro de su casa, no hace falta ser médico para saber que todo esto es gracias a sus maltratos y aunque yo lo miro con rencor durante el silencioso camino, Maxi solo mira hacia adelante. Conociéndolo, sé que solo quiere llegar para saber cómo se encuentra su madre.
Bajamos en el hospital y él tomó mi mano llevándome lo más rápido posible dentro a hablar con el médico de cabecera. Tomamos el ascensor hacia el segundo piso, observación. Él solo miraba hacia arriba, parecía tener un radar en sus ojos, donde el objetivo era Clara. Removía sus dedos entre los míos, estaba tan nervioso como el día del incidente en su casa. El ascensor abrió sus puertas y dio comienzo a una nueva carrera. Pude observar, al mirar hacia atrás, que el ascensor volvía a la planta baja, por lo que supuse que era Claudio.
Maxi tomó a un médico por el brazo y al ser éste reconocido como quien atendía a Clara, lo soltó inmediatamente. El hombre de bata celeste, alto, canoso, nos dio el parte. El tumor en su pulmón creció lo suficiente este tiempo como para dejar la quimioterapia sin efecto, habría que hacer una lobectomía, es decir, extirpar el lóbulo pulmonar, de urgencia. El problema es que Clara no se encuentra en óptimas condiciones para ser operada, sin embargo o corremos ese riesgo o la perderemos tal vez en un par de días…
Mi sentido pesimista presentía lo peor. Es algo común en mí cuando se trata de operaciones.
-          ¿Ella está despierta? – Preguntó Maxi.
-          Lo está, pero se encuentra confundida, no parece entender en qué situación se encuentra ¿Quiere consultar la decisión con la paciente?
-          Si, por favor.
-          Le recomiendo sea breve, quien sabe si tenemos tiempo a favor…
-          Seré breve. – Respondió temeroso.
El médico nos guió hasta la habitación donde se encontraba Clara. 201. Maxi se detuvo bruscamente al llegar a la puerta, en ningún momento soltó mi mano ya sudada por el calor, tomó aire y me miró con ojitos empañados.
Apreté su mano y le dije:
-          Aquí estoy. – Con una sonrisa que luego él me devolvió.
Entramos lentamente a la habitación con el doctor como custodia. Clara yacía en una cama hospitalaria, sonriente como muñeca de porcelana. Su cabeza estaba desnuda y vestía una bata azul. Con su mejor esfuerzo extendió sus manos hacia su hijo y por primera vez él soltó mi mano para rodearla tímidamente con sus brazos. Ambos suspiraron en total confidencia.
Clara palmeó su hombro y le dijo:
-          ¿Qué tal el colegio hoy, corazón?
De ahí en más transcurrieron una serie de preguntas innecesarias, tales como: “¿Te gustó la merienda que te dejé preparada?”, “¿Qué han hecho ustedes dos?”, “¿Te dije que Leo llamó esta tarde preguntando por ti?”.
-          ¡Mamá pará un poco! – Contestó irritado.
-          Está confundida, es solo cuestión de unas horas de descanso y estará bien, es causa del desmayo, la descolocó un poco. – Respondió el doctor tratando de calmar los ánimos.
Respiró hondo…
-          Má, salí del colegio y fui a casa. Leo llamó ayer, no hoy, la merienda también fue ayer… Como sea, cuando me dirigía a casa en bici vi a Claudio en el semáforo a dos cuadras, en el auto. Hablé con él, iba a verte así que lo seguí y cuando entramos te encontramos desmayada  en el living, como no reaccionabas te trajimos al hospital…
Ella parecía tratar de entender algo de lo que Maxi decía.
-          Oh, no importa… Estaré bien ¿Ya nos vamos? Creo haber dejado bizcochuelo en el horno, ¡se me va a llenar de humo la casa! – Dijo risueña.
-          No había ningún bizcochuelo en el horno…
-          Entonces había algo en el microondas.
-          No.
-          En el frízer.
-          No.
-          ¡La pava!
-          Tampoco. – Dijo tomándole las manos. – Tranquila ¿sí? Escúchame con atención. Mamá llegó el día…
La sonrisa de Clara comenzaba a borrarse.
-          Si no te operas… Sucederá lo inevitable…
-          Me voy a morir… - Dijo sorprendida.
-          No sabemos en cuanto tiempo… Puede ser en mucho tiempo ¿no? – Le preguntó esperanzado. – Pero… Si te operan, está la posibilidad de que todo salga bien y nos quitemos ese bendito tumor de encima.
-          O de que muera…
Maxi suspiró y bajó el mentón, estaba luchando con sus ganas de echarse en sus brazos y llorar todo lo que se le permitiese.
-          No te vas a morir ¿sabes? Yo te necesito, así que tienes que quedarte… Necesitamos saber si quieres operarte o no… ¿Qué deseas má?
De su sonrisa ya no había ni rastros y sus ojos comenzaban a humedecerse. Pensó un tiempo. Todos la mirábamos expectantes ¿Cómo decidir entre dos opciones que no garantizan cuánto tiempo de vida le quedará?
-          ¿Qué deseas tú?
-          Es tu decisión…
Clara miró los ojos de su hijo fijamente, por instinto maternal supongo, buscó en su mirada que decisión sobre su propia vida influenciaría mejor en la vida de aquel chico, que la miraba como otras tantas veces en que el miedo de la muerte merodeaba.
Éste se dio cuenta y desvió la mirada.
En unos segundos la sonrisa de Clara volvió a amanecer…
-          Operémonos.
He pasado tanto tiempo junto a Clara y Maxi estos últimos meses que llegué a entender la indirecta. El cáncer afectó tanto la vida de Maxi como la de ella. Ambos convivieron con el cáncer día a día. Extirpar el tumor y que todo salga bien cambiaría la vida de los dos.
Serio, asintió con la cabeza, palmeó su hombro y se apartó.
-          Muy bien, comenzaremos con los preparativos. – Comentó el médico.
Maxi tomó mi mano y se dirigió a Clara.
-          Tranquila. – Le dijo con una leve sonrisa en el rostro.
-          Pensemos en positivo. Todo va a estar bien Clarita. – Acoté luego de haber permanecido allí parada como una estatua.

Ya fuera de la habitación se apoyó contra la pared y dejó escapar el aire contenido. Posé mi frente sobre su pecho y nos abrazamos, comprendiéndonos, apoyándonos.
Claudio también estaba allí, firmando el consentimiento sobre la operación y sus riesgos.
-          Está mansito… - Dije irónica pero sorprendida.
-          Le convenía firmar. – Contestó mirándolo con rabia.
Ése es mi Maxi, ya le volvió la sangre al cuerpo.
-          Espero que entiendas que no es momento de generar conflictos…
Como respuesta solo asintió con una sonrisa y un “ja”.

Claudio permanece alejado de nosotros, no ha cruzado palabra en ningún momento. Nos encontramos en el tercer piso, aguardando la llegada de Clara al quirófano.
Maxi no quiso volver a la habitación, ver a su madre en ese estado lo había puesto muy nervioso.
A las 8 de la noche la enfermera apareció por la puerta de doble hoja arrastrando la camilla de Clara, quien se encontraba más pálida que de costumbre. Él se acercó, le acarició la mejilla y le dijo:
-          Te estaré esperando…
Pero ella tomó su mano fuertemente y con los ojos bien abiertos y voz temblorosa le contestó:
-          Tengo miedo.
Todos estábamos sorprendidos. Nadie nunca se habría imaginado que Clarita, la dulce pero fuerte Clarita, hubiera admitido tener miedo.
-          Má, si no quieres no lo hagas. Estará todo bien decidas lo que decidas… - Dijo mientras una lágrima rodaba por su mejilla. – Tomemos aire juntos.
Ambos tomaron una bocanada de aire y lo soltaron lentamente.
-          Ya está, lo voy a hacer.
-          ¿Estás segura?
-          Claro que si.
Maxi besó su mejilla y lentamente la camilla atravesó la puerta del quirófano, llevándose consigo la sonrisa y la fortaleza de Clara.
Clarita…

6 comentarios:

  1. Que melancolía este capítulo!!!! Espero que Clarita este bien... Gracias por comentar y veo que al fin te tenemos de vuelta nena... Besotes y nos vemos en algunas semanas..

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  2. No sabes lo que me haces sufrir por Clara y Maxi!! Casi me haces llorar!! Espero que en el proximo cap este bien!! :) Me ha encantado la cancion del video anterior!! Es tuya??? El video tambien es genial y me tienes enganchadisima a la historia!! Besos!!
    Bess

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  3. Tenes un premio en mi blog... El de Lulai jejej...

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  4. Invitación
    Soy brasileño.
    Pasei acá leendo , y visitando su blog.
    También tengo un, sólo que mucho más simple.
    Estoy invitando a visitarme, y si es posible seguir juntos por ellos y con ellos. Siempre me gustó escribir, exponer y compartir mis ideas con las personas, independientemente de su clase Social, Creed Religiosa, Orientación Sexual, o la Etnicidad.
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    Y yo ya estoy siguiendo tu blog.
    Fortaleza, la Paz, Amistad y felicidad
    para ti, un abrazo desde Brasil.
    www.josemariacosta.com


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  5. Hola le he dado un vistazo al blog y me ha gustado muchísimo! Felicidades!

    Definitivamente tienes una nueva seguidora! Un beso.

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  6. Me ha encantado la forma en que narras ahora pienso leerme todos los capítulos, tienes una nueva seguidora, aquí te dejo mi blogs te invito a darme tu opinión http://fabiminicuentos.boosterblog.es/

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